¡Cuánta razón! / Publicidad vs realidad. By Tony Futura

Pensar en imágenes es, en la publicidad, el equivalente a no pensar en nada.(J. Farrés, Socialización Mediante comunicaciones inadvertidas, Paidós, Barcelona,1996, 220)

 

La publicidad nos presenta lo que no somos y lo que no tenemos como camino a la felicidad.
La vida, en cambio, nos exige que construyamos nuestra felicidad desde los límites de nuestra realidad.
 
La publicidad nos ofrece ídolos de barro. Nos incita a la imitación, a ser todos iguales como si fuéramos distintos. «Sé como todos para ser diferente», nos dice.
La vida, en cambio, nos exige ser nosotros mismos, gordos o flacos, altos o bajos, guapos o feos. Nos exige crecer desde lo que somos luchando por mejorar.
 
En publicidad se consigue todo en un instante, sin esfuerzo, mágicamente…
En la vida se construye a base de pequeños, y esforzados pasos repetidos; de detalles aparentemente insignificantes e invisibles.
 
La publicidad siempre es brillante, espectacular, luminosa, sonora, dramática, exagerada, momentánea.
La vida es anónima, silenciosa, normal, rutinaria.
 
La publicidad es de plástico
La vida es de carne y hueso
 
La publicidad es cigarrillos, aventura, grandes espacios abiertos, caballos al amanecer…
La vida es mal sabor de boca, tos, cáncer de pulmón…
 
La publicidad es beber, seguridad en uno mismo, ligue fácil, éxito social…
La vida es hacer el payaso, andar dando voces por la calle, perder el control, vomitar.
 
La publicidad es zapatillas, grandes saltos a cámara lenta, estupendos goles y canastas…
La vida es zapatillas, sólo eso, y quizá olor a pies.
 
La vida, la realidad, es lo cotidiano, nosotros mismos, nuestros amigos, nuestra casa, nuestra familia, nuestras cosas; estudiar, aprender, disfrutar, fallar, volver a empezar…
 
La vida es lo que tenemos y merece la pena.
 
Y, si no, busca, compara  y si encuentras algo mejor…
 
 Los anuncios no están destinados a un consumo consciente. Su destino es hacer las veces de píldoras subliminales para el subconsciente. (McLUHAN, Marshall: El medio es el mensaje, Paidós, Buenos Aires, 1969)