Tanto el post de su blog como el artículo de su columna, decíamos ayer, los titula  Dans sin ambigüedad y de nuevo muy excesivamente: Matar al libro de texto.
En ambos, el argumento es el esperado y repetido hasta la saciedad de que el mundo ha cambiado y en el cole la única asignatura hoy es “la Red” y lo que hay que hacer es dejarse de perder el tiempo con papeles y  enseñar a navegar con criterio por Internet que es donde está el conocimiento: «En el escenario tecnológico en que vivimos, educar a los niños haciéndoles creer que el conocimiento que necesitan está empaquetado y contenido en un libro es sencillamente irresponsable».
Coincidiendo en que es insoslayable el introducir en la escuela la herramienta de Internet –y por tanto la enseñanza de su manejo–, cosa que se está empezando a hacer, precisamente porque es insoslayable,  creo, sin embargo, que es perfectamente compatible con el uso de otras herramientas como el libro de texto, el tradicional cuaderno y la no menos tradicional pizarra que permiten al profesor desplegar una serie de estrategias educativas –lectura en común, subrayado, síntesis, selección de actividades, corrección de las mismas– que, aunque posibles en otro formato, imprimen un ritmo muy adecuado al aprendizaje escolar y a las dificultades que encuentran los muy variados tipos de alumnos que tenemos en las aulas, sobre todo a determinadas edades. No engañamos a nuestros alumnos, Sr. Dans. No les decimos que el conocimiento está en los libros ni en la Red. En ambos casos son herramientas con información. El conocimiento viene después, a veces mucho después, del trabajo de explicar, preguntar, reexplicar, releer, examinar… etc…, con el libro, con el diálogo y con la Red. El libro, si es bueno, tiene la ventaja de que la información está ya muy bien sistematizada ahorrándonos mucho tiempo a ellos y a nosotros.
Coincido en que de lo que no se trata es de «sustituir al libro de texto con un libro de texto electrónico, ni con una aplicación llena de contenidos animados y coloridos» como están haciendo algunas editoriales, pero tampoco se trata, «de matar el concepto de libro de texto en su totalidad
Si los chavales se aburren o no eso no depende de la herramienta, se lo aseguro, sino de la capacidad de interesar del profesor y de la competencia desleal de la imagen publicitaria, del videojuego, de la televisión que han acostumbrado a los niños a un estímulo-respuesta facilón y superficial reñido con el esfuerzo y la paciencia necesarios para la adquisición de cualquier conocimiento.
El libro de texto es más aliado que enemigo. Para asesinar siempre hay tiempo. Y nunca es la mejor solución. Entre otras cosas, merece la pena no matar el libro porque al menos la escuela es todavía hoy una isla, un dique contra la distracción permanente de las pantallas. 

Coda: Día Mundial de la Televisión

Hoy es el Día Mundial de la Televisión. De ahí esta doble entrada. Y qué mejor manera de conmemorarlo que atendiendo a esta petición de apoyoal periodista Pablo Herreros, caso excepcional de una persona cabal que con una iniciativa individual apoyada en la Red, consiguió dejar sin anunciantes el nefasto programa de La Noria en Telecinco que había traspasado todas las barreras al convertir en carne televisiva la entrevista a la madre de un asesino. Ahora, Mediaset quiere plantearle una querella infumable.
Más que todos los días dedicables a la televisión, son iniciativas como la de Herrerros las que realmente la pueden cambiar y mejorar.
¡APOYÉMOSLE!

Presentación de Pablo Herreros con un relato completo un año después del caso.