
Hablaba ayer Anónimo en su comentario de consumo inevitable y me he acordado de esta tira de Quino. Tener para acabar siendo lo que tienes no es un buen destino. No es humano. Ignoro si la sociedad de consumo puede dejar de serlo y seguir viva, pero estoy seguro de que si seguimos sus dictados, podemos ser nosotros los que acabemos muertos. Muertos vivientes, pero muertos. Supongo que de lo que se trata es de aprender a potenciar siempre el ser para darle al tener el valor que realmente tiene en nuestras vidas. Es decir, de nuevo, las virtudes de siempre: justicia, generosidad, austeridad, templanza…―¡qué palabras!―. Distanciarse de las cosas para mirarlas objetivamente. Construir desde dentro. No creo sinceramente que la sociedad sea inevitablemente consumista o no sea. No es la sociedad de consumo la que se sostiene a sí misma. Debajo de las cifras macroeconómicas que nos aplastan, pero no son sino sociología, está cada familia, cada persona libre, intentando ser y sustentando de verdad el garito que por eso funciona… a pesar de la sociedad de consumo.



“Anónimo” no dijo ayer que el consumo y, por ende, la sociedad consumista sea “inevitable”, y dice hoy, de acuerdo con el post, que en efecto “no es la sociedad de consumo la que se sostiene a sí misma”. Habló de la necesidad (necesaria) de vender lo que produce y trataba de dar una explicación, que no justificación, de la lógica del sistema. Detrás de las mercancías están sus productores, es decir, empleo laboral.
La tira de Quino es una delicia. No obstante, enumerando, en ella vemos: una vivienda, un automóvil, un televisor, un equipo de sonido y diversos electrodomésticos de uso común. ¿Quién de nosotros no tiene todos o algunos de estos bienes? Creo que es la inteligente bondad de Quino la que le lleva a llamar “elementales” a estos enseres ….. para sentir que se vive como un ser humano.
¿Ser o tener? : tener lo que permite ser, no más.
Genial. Así es: la clave es partir de la persona para «volver» a la persona.
Muy necesario llamar la atención sobre esto.