Víctimas
Uno de los incidentes más repugnantes de la nueva sentimentalidad mediática es la costumbre de las víctimas, convenientemente espoleadas, de elaborar el duelo en los periódicos, la radio o la televisión. La obscenidad resulta indescriptible. (…) Es la muerte lo que debe estar en los medios. No el recogimiento, bella palabra si hubiera.”
(pág.28)