Los que me leen saben de mi aprecio por la invención lingüística de Arcadi Espada para denominar la brevedad de impacto que tienen las noticias en el mundo de hoy, ya saben: el mundo de la información, de internet, de las redes sociales, de los periódicos digitales, las televisiones, las webs, los blogs, los twits, etcétera, etcétera… Ese mundo supuestamente superinformado, superinstantáneo, superrápido, super… ficial  en el que hay tantos medios de información que no hay noticias suficientes para llenar ese totum revolutum absoluto de 24 horas 7 días a la semana, y, mucho menos, capacidad para procesarlo.

Vida de mosca”, dice Arcadique tienen las noticias. Me reafirmo en la eficacia metafórica de la expresión cuando experimento la verdad que encierra viendo una vez y otra  nacer la noticia  con la intensidad de increíble suceso y la veo morir pocas horas después arrinconada e incluso olvidada, sustituida por otra supuestamente no menos increíble, . Porque no es sólo que tengan un impacto corto, con poco alcance en la opinión, sino que  simplemente desaparecen sin dejar rastro, sin hacer historia, sin construir pasado, sin explicar el presente, sino siendo más bien presente inexplicado e inexplicable, presente continuo o puzzle incomprensible, es decir, actualidad: eso que utilizan los periodistas para disculpar su falta de hondura, de rigor, de contraste, de profundidad, de explicación, de intermediación verdadera.

Pero hoy pensaba en que en el corazón de la metáfora tan bien traída por Espada hay otro componente comparativo que no está en la palabra ‘vida‘ que hace referencia al tiempo, sino en la palabra ‘mosca‘. ¿Por qué mosca? Podía haber elegido, por ejemplo la ligereza de la libélula, o  la belleza multicolor de la  mariposa que vienen a vivir casi lo mismo. Pero en la búsqueda inconsciente de la comparación al escritor se le coló la mosca y con ella todas sus connotaciones canallas que pueden hacer que la metáfora que expresa la brevedad del tiempo se convierta en alegoría del proceso de creación de mucha de la información actual: del mismo modo que la noticia para serlo debe ser mala noticia, el periodismo de actualidad bebe en las aguas estancadas de la corrupción y el delito, revolotea feliz en la basura mediática de los dimes y diretes de los platós televisivos y las plataformas audivisuales, pone sus huevos más fecundos en el estiercol social de las agresivas polémicas verbales de los partidos, se pasea a sus anchas en la mugre de las medias verdades o de las medias mentiras. ¿Y el zumbido? No me digan que no le queda como un guante ese zumbido de moscardón a veces, a veces de mosquito, con el que todo el día te mortifica los oídos la famosa sobreinformación junto con la omnipresente publicidad que por todas partes nos rodean.

Feliz hallazgo el de Arcadi Espada. «Vida de mosca«: la vida de la noticia, de la información, de la actualidad es tan corta como la de la mosca; tan cutre y pegajosa como la de ella; tan molesta.