Enrique Dans, nos proporciona un reportaje de La Vanguardia en el que se dicen algunas cosas interesantes alrededor de los menores, las redes, la publicidad, la privacidad, las edades de acceso, etc… Destacamos algunas:

Datos:

Cifras en España: El 70% de los usuarios españoles de internet de entre 10 y 18 años tienen al menos un perfil en una red social: Tuenti 60%, Facebook 21%, Windows live 14 %. Usuarios de 13 años: Tuenti 50%, Facebook 20%. Cifras en Europa: El 38% de los chavales entre 9 y 12 años  tiene algún perfil en alguna red social. De entre los que tienen 13 y 16 años , el  77%.

El 48% de los usuarios de redes sociales de todas las edades tiene un perfil privado (sólo para sus amigos). El 28% tiene una privacidad parcial (amigos y amigos de amigos). El 26% tiene un perfil público (abierto a todo el mundo sin restricciones)

El 10% de las niñas y el 7% de los niños de 13 años han tenido problemas de algún tipo en las redes sociales.

Ideas:

Facebook ya tiene en todo el mundo siete millones de chavales de menos de 13 años, pero quiere tener más para ampliar su negocio publicitario y, sobre todo, su negocio de venta de datos tras el desplome en bolsa que explicábamos hace pocos días. En España, está prohibido —no se pueden facilitar datos personales con fines comerciales con menos de 14 años— sin permiso paterno, pero el permiso paterno se consigue fácilmente:  «En ocasiones, los padres de niños muy pequeños llaman directamente a la compañía y dan sus datos para abrir un perfil a sus hijos». ¿Han leído bien? ¡Sí, en efecto! Ahora se retrasan los bautizos, pero después de la inscripción en el registro, algunos lo primero que hacen es registrarlos en Facebook o Tuenti. Y, además, en el caso de las redes sociales, esta prohibición es completamente inoperante porque en internet cualquiera puede inventarse su identidad.

El caso es que la publicidad les ha echado el ojo a los más jóvenes y se ha dicho: “¿Dónde están? En la red. Vayamos a buscarlos.” No sólo queremos peces grandes, también pececillos —dicen los anunciantes— para conocer mejor a sus futuros consumidores y para consolidar en ellos sus imágenes de marca. Pero eso sí, sin molestar demasiado. Víctor Curto, profesor de la facultad de Comunicación de Blanquerna y director creativo de la agencia What’s On, recuerda: «Aún estamos en fase de experimentación. Lo que está claro es que debemos entrar en las conversaciones entre internautas sin molestar». Curto está muy contento porque «Se puede humanizar (sic ¿?) una marca, mejorar su reputación contestando a las preguntas de los internautas. La receta funciona para todas las edades, pero con los jóvenes se multiplica por cien».

Genís Roca, socio de la consultora de estrategia digital Roca Salvatella, considera que todavía es muy pronto para medir la efectividad de la publicidad on line, pero, en cambio «ya es posible hacer una oferta a chicas de 17 a 19 años, que viven en las comarcas de Lleida, les interesa la medicina y son seguidoras del Barça…», y que es ahí donde está el verdadero negocio de las redes sociales: las bases de datos que proporcionan nuestros autorretratos voluntarios y gratuitos.

Que se vayan preparando los pezqueñitos. Porque si los buscan los encontrarán y qué fácil lo tienen ahora los malditos… Tan fácil como tirar la red en la Red.