Me encantó este apelativo utilizado por el fotógrafo Jonas Bendiksen.

«Adoro trabajar en historias abandonadas en beneficio de los titulares ―los huérfanos periodísticos―. A menudo, las mejores imágenes, las más convincentes, son relegadas a la sombra junto con las historias, y pasan prácticamente desapercibidas.»

El medioambiente simbólico está lleno de estos huérfanos que constituyen el grueso de la realidad cotidiana. Y a mí me gustaría adoptarlos a todos.