prediccionesEric Schmidt, jefe supremo de Google, ha publicado un libro junto con Jared Cohen, experto que trabajó contra el terrorismo en el Departamento de Estado y cuyo título es la enunciación de una profecía: La nueva era digital: reorganizando el futuro de las personas, naciones y negocios. En altonivel.com se reseña el libro y en la BBC hay una entrevista al respecto.

En cuanto a las 6 predicciones que se extraen de la lectura del libro ninguna de ellas parece especialmente novedosa. No hace falta ser el jefe de Google para establecer por ejemplo que la licuefacción de lo privado en lo público y viceversa hará de la privacidad un tema básico para la educación, para la legislación, para las relaciones sociales y laborales, etc… Tampoco hay que ser ningún lince para ver cómo la brecha digital geocultural va disminuyendo: para 2020 todo el mundo conectado.  Es obvio también que los medios de comunicación tradicionales tienen que adaptarse para vivir en el mundo de la instantaneidad de Twitter y las redes sociales; la cuestión es cómo y en qué dirección. Aunque también previsible, es interesante que ellos mismos resalten y admitan la idea del crecimiento exponencial de la nube, no sólo como la ubicación nuestros datos, sino también como el lugar en el que estaremos todos nosotros en forma de perfil virtual creado a partir de cada clic, de cada búsqueda, de cada conversación, de cada instante de conexión a la red.  En quinto lugar, le dan mucha relevancia futura a las redes sociales que se convertirán en el ágora del siglo XXI. Y la última obviedad es que el terrorismo internacional se organizará en internet y será también internet quien ayude a controlarlo. En fin, nada que no sepamos entre otras cosas porque no son cosas que ocurrirán, sino que están ya ocurriendo.

En la entrevista de la BBC se dicen algunas cosillas más interesantes para intuir por dónde van los tiros de expansión de la compañía que con sus actuales 14 productos abarca ya todo lo que se puede hacer en la red: búsquedas, correos, chatas, redes, mensajes, vídeos…y se acerca cada vez más al, para mí, temido monopolio.  En las palabras de Schmidt se hace mucho hincapié por ejemplo en esa espada de doble filo que es la gestión cada vez más perfecta de la información. Pero no solo de la información que nos interesa, sino también de la información que les interesa a ellos. Google es, sobre todo información, un gran clasificador de información documental y personal, sobre todo y sobre todos. Cuanto más sepa sobre nosotros mejor clasificará lo que nos interesa saber: información personalizada a partir de lo que cada usuario hace en la red desde su dirección IP. «En cuanto tengamos una idea más clara de quién eres, de quiénes son tus amigos, las cosas que te importan, la red se hará más personal», explica el presidente de Google. No importa demasiado por ahora el tema de la privacidad porque «Nuestra experiencia muestra que por lo menos un 90% de la gente es feliz compartiendo sus datos con todo el mundo, y el otro 10% está ferozmente opuesto. Nosotros queremos respetar los dos grupos».

Otro campo, como siempre ambivalente, es el de la aplicación de tecnologías cada vez más perfeccionadas para el reconocimiento de voz, de gestos, de caras, de intenciones que proporcionan aproximaciones comunicativas cada vez más perfectas, pero también atentan con más intensidad y de manera cada vez más compleja contra la privacidad.

Algo realmente útil es el trabajo en la línea de la traducción automática de textos, de vídeos, de voz, en la que se están obteniendo resultados cada vez más eficaces.

Y, por último, el desarrollo de la tecnología 4G cuando se generalice en todos los teléfonos móviles, permitirá una velocidad de transmisión de datos que perfeccionarán los todavía pobres resultados en la recepción de vídeos y en las videoconferencias.

Es el futuro que, y no es una frase publicitaria, ya está aquí. ¡Y lo que nos queda por ver!

Nosotros seguiremos atentos por supuesto a su uso, pero también a sus efectos en los usuarios y al desarrollo de regulaciones que nos protejan.