Reel Injun, indios de película

 

Iron Eyed Cody fue un actor norteamericano que hizo mucho el indio. Hijo de inmigrantes italianos y para ocultar su condición de tal en un momento y en un estado en que serlo no estaba muy bien visto, se hizo pasar por nativo norteamericano en la vida real. Acabó interpretando cientos de veces ese papel en la pantalla, se casó con una nativa auténtica en la vida real, aprendió uno de sus dialectos, fue el prototipo de indio para los medios norteamericanos y terminó creyéndose él mismo que era el personaje que interpretaba: se convirtió en un «indio».

 

La historia de Iron Eyed Cody, aparece en un estupendo documental titulado Reel Injun, una cinta canadiense  que analiza el mito creado por el cine  de Hollywood en torno a los indígenas nativos norteamericanos. El espacio ‘El documental’ de la 2 de TVE lo emitió hace unas semanas.

 

En la película, realizada en 2009, el propio codirector de la cinta  -el escritor y cineasta  de la tribu de los Cree, Neil Diamond- cuenta cómo cuando era niño forjó parte de su identidad viendo películas del oeste en las que los buenos eran siempre los vaqueros y unos indígenas inventados por el cinematógrafo los villanos.

 

Es un perfecto ejemplo de como un medio de masas – en este caso el cine― puede construir una imagen falsa de la realidad hasta el punto de acabar sustituyéndola.  No sólo se afirma que el cine ha trasladado una imagen falsa de la cultura nativa norteamericana a todo el Mundo sino que hasta los propios nativos descendientes de los autóctonos norteamericanos han acabado teniendo la imagen que el cine transmite y desconociendo por completo su propia historia.

 

De este modo, tras el genocidio cultural y biológico que tuvo lugar a lo largo de la conquista del Oeste, se ha producido  después un genocidio simbólico, un “genocidio cultural”  y mediático, un genocidio virtual a partir de las imágenes cinematográficas.   

 

Desde la unificación de toda la enorme variedad de tribus de nativos americanos en un solo tipo de “indio” ―exclusivamente por economía y eficacia del atrezzo― hasta la invención de la cinta en el pelo que los nativos nunca llevaron y que se impuso para sostener las pelucas y plumas de los actores; desde la propia denominación de «indios» inventada por los descubridores europeos al creer que habían llegado a las Indias, hasta la fama de fenomenales jinetes sólo propia de alguna de las pocas tribus de las praderas que convivían con el caballo… Desde un hombre blanco norteamericano descendiente de inmigrantes italianos que de hacer tanto el indio acaba creyéndose que lo es,  hasta todo un pueblo que ignora sus orígenes y acaba sin saber quién fue y, por lo tanto quién es. 

 

Sociedad mediática.

 

Disfruten con el cine, pero no lo consuman o serán consumidos por él.