This is chance to revive your family from an over stimulated world and reconnect with each other. This package includes overnight accommodations in Deluxe Queen-Queen Riverview Room. All family member’s laptops, cell phones, and digital devices must be surrendered upon check in, and will be held until your departure. Prior to your arrival, the television, phone, and ihome dock station will be removed from your guest room and replaced with board games and playing cards. This is one of our most popular Pittsburgh hotel deals, so don’t miss out!

Los emprendedores buscan nichos de mercado, nuevas necesidades sociales cuya satisfacción se pueda rentabilizar.

 Los dueños del hotel Renaissance de Pittsburgh, en EE UU, han descubierto que hay una nueva necesidad social creada como un daños colateral por la invasión tecnológica. Y, al igual que se pueden encontrar lugares donde los urbanitas estresados pueden comprar ruralización tranquila, o lo mismo que se han creado residencias de alto standing en las que se puede acceder a tratamientos y estancias desintoxicantes de adicciones como el alcohol, las drogas o el sexo, los de Pitsburg han puesto a la venta la oferta de unas vacaciones familiares sin tecnología. Por unos 300 euros aproximadamente, el coste de la habitación individual, se puede disfrutar de una velada en familia sin móviles, portátiles, televisión e incluso teléfono. El paquete vacacional de desintoxicación tecnológica familiar Digital Detox “es la oportunidad de rescatar a su familia de un mundo sobre-estimulado y volver a conectar con los demás», explica el hotel en su web.

 En lugar de las habituales distracciones tecnológicas, el hotel dispone de parchís y otros deliciosos y anticuados juegos de mesa y parece que por ahora la cosa va viento en popa y que estos listillos del Renaissance han descubierto que hay cada vez más gente dispuesta a pagar para conseguir levantar los ojos de las pantallas y redescubrirse los unos a los otros.

 Es esto último lo que convierte en categoría la anécdota de esta noticia: en el fondo, la causa de detrás de la causa que explica el triunfo sin paliativos de la tecnología es que satisface la profunda necesidad humana de la comunicación. Somos, sobre todo, vasos comunicantes siempre deseosos de encontrar los resquicios a través de los cuales poder encontrarnos con los demás con el fin último de ser nosotros mismos. Sin embargo, la comercialización masiva de la satisfacción de esa necesidad –de nuevo el consumismo, amigo Sancho­– acaba trayendo consigo la perversión del exceso que acaba haciendo de la necesidad vicio en lugar de virtud. Se trata del fuego amigo de la conexión permanente tantas veces denunciada aquí: la sobreinformación, la intoxicación, la adicción, el cansancio, la burbuja digital aislante e individualizadora, el alejamiento del prójimo más próximo, la ruptura de las relaciones familiares.

 Por eso, una vez más, hay quien puede hacer negocio con la insatisfacción creada por la sociedad hipersatisfecha; una vez más, hay quien hace dinero llenando uno de los vacíos creados por la sociedad de la plenitud; una vez más, hay quien consigue rentabilizar la también muy humana y acuciante necesidad de no necesitar nada.