Traigo a colación un artículo de abc.es firmado por E. Pastrana que aborda la influencia de Internet en el cerebro de los usuarios.

El punto de partida es el hecho de que in internet suele ser lo absurdo y estúpido lo que siempre resulta más viral. No tiene explicación, que un estúpido haga una estupidez, la grabe y se convierta en un fenómeno global.

El articulista cita al neurocientífico alemán Manfred Spitzer  que está convencido de que la sobreexposición de los nativos digitales a la red,  «hace que su cerebro se altere, sufriendo carencias que ya nunca podrán recupera» y afirma con rotundidad que definitivamente «usado en exceso internet hace estúpidas a las nuevas generaciones, debería prohibirse en la escuela y limitarse en casa». Ahí es nada.

La opinión de Nicholas Carr ya la hemos analizado pormenorizadamente aquí cuando comentamos su libro «Superficiales. ¿Qué está haciendo internet con nuestras mentes?» en el que claramente se decantaba por responder que efectivamente Google nos estaba volviendo más dispersos y más estúpidos.

También cita el artículo la noomorfosis digital del investigador Fernando Sáez Vacas por la que se describe la influencia de la red como un cambio neurológico generalizado para adaptarnos a lo que el llama el Nuevo Entorno Tecnosocial que también hemos explicado aquí.

Pero la opinión más “interesante” –por lo estúpida precisamente, con perdón– es la del profesor de periodismo electrónico Sergio M. Mahugo que dice que internet «en realidad, nos hace más inteligentes [porque aunque] es cierto que ha cambiado nuestra capacidad de procesar información, saltamos de un sitio a otro. Pero también nos ofrece una doble velocidad de lectura [(¿?)]. Podemos elegir entre quedarnos con el titular o leer un artículo en profundidad [por lo que] de lo único que se puede culpar a internet es de darnos libertad» Se ve que antes era obligatorio leer en profundidad todo el artículo y si te quedabas en el titular te multaban y ahora con internet tenemos la libertad de hacernos más inteligentes o más estúpidos