Álex Estébanez escribe interesante artículo en la página 6 de la revista CONTRASTE Audiovisual de este mes de diciembre, sobre algunas herramientas para el control parental de la navegación web.

Son herramientas que de un modo más o menos controlado nos permiten poner puertas al campo de la red al menos en nuestra propia casa. Limitado control cuando la navegación se lleva a cabo ya en cualquier momento y lugar, pero no por eso desechable.

 

Nos dice que en la navegación, como en todo lo educativo, también hay que estar. Sin necesidad de acompañarles físicamente, sin agobiar con un control excesivo, pero sí mostrando interés por sus intereses y haciendo un seguimiento lo más próximo posible a su navegación, de acuerdo a la edad y características de cada hijo.

 

Distingue entre «herramientas de monitorización» y «filtros de contenidos». Los primeros se limitan a registrar aquello que se ha navegado sin impedirlo. Se trata de saber dónde han estado y, en algunos casos, proporcionarles alertas que les hagan pensar los pasos que van a dar. Es el caso de, por ejemplo ProtegiTS que transmite «mensajes al detectar una acción potencialmente peligrosa –datos personales, activar la webcam, envío de fotos– dando además consejos periódicos de buenas prácticas» al navegante.

 

Sass Report «registra todas las actividades sin que el menor sea consciente de que es vigilado». Luego el padre puede acceder y obrar en consecuencia.

 

Los filtros de contenidos bloquean el acceso a contenidos inapropiados, limitan el tiempo de conexión o impiden que se compartan datos personales. Sugiere Profil Parental Filter y K9 y también advierte que todos los buscadores y programas de antivirus tienen también herramientas de control parental, en esta línea de filtro sobre todo, que pueden activarse.

 

Por último aconseja que se utilicen perfiles de usuario diferentes para cada miembro familiar y que el acceso a la red sea a través de cuentas personales también independientes.