El otro día era PlayStation la que guiada por el espíritu navideño, tiraba piedras contra su propio tejado. Hoy es Vodafone el que pone en evidencia su propio producto, pidiendo un poco de humanidad en su uso. Bueno: al menos en algunos momentos y no sabemos bien por qué, los directivos abandonan la agresiva colocación mercantil para atender una especie de responsabilidad social corporativa jingle bells. Bienvenida sea. Menos da una piedra. Poco, pero menos.