Esta parodia de la realidad nos dice algunas cosas: distracción, ensimismamiento, aislamiento, antimindfullness… La escena del columpio, estremecedora; la procacidad de la última, una exigencia ineludible del guión porque, no les quepa duda, también las camas conyugales están llenas de distraídos smartzombies.
Quizá crean que es una exageración muy alejada de la realidad, pero vean esta noticia, esta vez sí, real:
«ALEMANIA PONE SEMÁFOROS EN EL SUELO PARA ALERTAR A LOS USUARIOS DEL SMARTPHONE»:


«Los internautas españoles pasan más de cinco horas al día conectados, sobre todo al teléfono móvil. Así lo asegura el estudio global ‘Connected Life’, elaborado por Taylor Nelson Sofres (TNS). La penetración del ‘smartphone’ en España es nueve puntos superior a la media mundial. Según el informe (realizado a partir de datos facilitados por 60.500 usuarios), los españoles destinamos más de 5 horas al día a los dispositivos con conexión a internet, especialmente mediante los teléfonos inteligentes», dice El Periódico.
Usa la tecnología, no la consumas o serás consumido por ella.
Referencias:



Tan insuperable como divertido el video de Conan O’Brien. ¡Soberbia eleccion!
Esto hay que hacerlo en vivo y en directo en las calles de Sevilla y Zaragoza para dar un toque de atención
Yo creo que los semáforos en el suelo son inútiles al propósito. Por cierto, la señal de «peligro seres humanos ajenos al entorno» se acompaña de un «0-16 m» que no logro descifrar; si alguien lo consigue y es tan amable….
Confesión: A mi hijo mayor, que vive en Chile, le compré a principios de año un móvil por interés propio y de mi señora para saber de él y su familia; mi hija menor, que vive en Pamplona, había creado en whatsapp el grupo «los rodríguez» y, una vez los chilenos metidos en él, todos los días, todos sabíamos de todos. Pero sucedió que a mi hijo se le quebró su dispositivo por caída al piso y pasó unos días «desconectado». Como quiera que la reparación o la sustitución de su móvil se hacía ya extensa, para su madre sobre todo, aprovechamos para preguntarle al respecto durante el reciente skype tenido el pasado día de las madres y ésta fue su respuesta: «Era muy divertido saber cada día vuestras andanzas y las de mis hermanas pero eso me llevaba como mínimo una hora y he descubierto que esa hora, la única que me queda libre después de mis obligaciones, es justo la única de que dispongo para leer. He leído varios libros desde que se me cayó el móvil al piso. Una compañera me ha regalado el suyo y le he desinstalado facebook, whatsapp y demás redes sociales. Podemos comunicarnos por facebook en el ordenador (si estoy en casa) y por skype cuando lo concertemos; para urgencias tenemos el teléfono o el sms de toda la vida. Ahora me gusta más mi día a día. Os llevo en el corazón siempre, pero el reloj es el reloj, es mi vida».
En el fondo me sentí contentísimo con sus explicaciones.
José Luis
Extraordinario texto el de tu hijo. Se merece un post. Magnífico
Sin duda hay que pasarlo a primera plana