Parece un chiste. Pero este extraordinario dibujo de Sempé es la radiografía de una época. Hay que mirarlo despacio. Es una ciudad: puede ser Nueva York —a la que ha dibujado tantas veces—, puede ser cualquier otra. Es, en realidad, la vida urbana. Occidental. Mediática. Contemporánea. Es un retrato del alma del Medioambiente simbólico. Edificios, personas, viviendas en las que viven personas, ventanas, millones de ventanas… Y en todas ellas un pequeño receptor negro que brilla, homogéneo, igual a sí mismo en todas partes. Es el prime time ese tiempo en el que todos hacemos lo mismo a la misma hora; ese tiempo que ninguno tenemos y que se agota a sí mismo relegándonos al patio de butacas, haciéndonos espectadores pasivos del mundo cada noche. Cincuenta años de televisión. Toda una vida no vivida.  Menos mal que la televisión ya no preocupa a nadie porque se muere en brazos de las nuevas pantallas.

Coda: La TDT española bate record absoluto de consumo en septiembre: tres horas y cincuenta y cuatro minutos de media al día. Y sigue aumentando.