¡Vaya! He aquí un pensamiento apócrifo. Mafalda nunca pensó con esta tipografía.
Además: No hay peor mentira que una verdad a medias, como es sabido. Si yo consiento con la literalidad del texto, resulta que estoy entregando mi libertad y mi voluntad «al poder» de los medios. Y no es así. La «x» oculta en esa ecuación es igual a «yo». Yo soy el que no me dejo conectar conmigo mismo. Yo soy lo malo.
El tiempo Dios lo da, si bien es cierto que El es atemporal. Somos los humanos con o sin medios de comunica ción los que nunca tenemos tiempo. PONGAMOS LAS COSAS EN SU SITIO
No sé si el texto es apócrifo o no. La tipografía está corregida por mí porque estaba en muy mal estado en el original. En cuanto a la verdad o no que encierra la paradoja, el mensaje es claro y lo hemos repetido aquí muchas veces: una de las características de los llamados medios de comunicación de masas es que en su abundancia, en su omnipresencia, en su capacidad adictiva, comunican mal y en muchos casos tienden a incomunicarnos en nuestras burbujas tecnológicas.
Las tecnologías, Anónimo, no son neutras. Sus efectos no sólo dependen de su uso. Llevan en sí mismas el germen de cambios en la conducta que a veces son ganancias y a veces son pérdidas. El ser humano angélico, por encima del bien y del mal puede que esté en la situación que dices. El ser humano normal, sufre en su debilidad los embates de los medios que le hacen perder mucho de ese tiempo concedido por su Creador.
¡Vaya! he aquí una ocasión perdida de haberme callado. Me alegra más que no sea apócrifo y por lo que explicas no lo es, que haber acertado. Totalmente de acuerdo en tu comentario del mío, sobre los efectos del mal uso de las tics. Me saltaron las alarmas al leer «no nos dejan», eso es lo que pasó. No quería que la responsabilidad de mis actos fuera de nadie ni nada más que de mí mismo.
José Luis.
PD. Antes de anoche debí descansar mal o algo equivalente… jeje.
¡Vaya! He aquí un pensamiento apócrifo. Mafalda nunca pensó con esta tipografía.
Además: No hay peor mentira que una verdad a medias, como es sabido. Si yo consiento con la literalidad del texto, resulta que estoy entregando mi libertad y mi voluntad «al poder» de los medios. Y no es así. La «x» oculta en esa ecuación es igual a «yo». Yo soy el que no me dejo conectar conmigo mismo. Yo soy lo malo.
José Luis
El tiempo Dios lo da, si bien es cierto que El es atemporal. Somos los humanos con o sin medios de comunica
ción los que nunca tenemos tiempo. PONGAMOS LAS COSAS EN SU SITIO
No sé si el texto es apócrifo o no. La tipografía está corregida por mí porque estaba en muy mal estado en el original.
En cuanto a la verdad o no que encierra la paradoja, el mensaje es claro y lo hemos repetido aquí muchas veces: una de las características de los llamados medios de comunicación de masas es que en su abundancia, en su omnipresencia, en su capacidad adictiva, comunican mal y en muchos casos tienden a incomunicarnos en nuestras burbujas tecnológicas.
Las tecnologías, Anónimo, no son neutras. Sus efectos no sólo dependen de su uso. Llevan en sí mismas el germen de cambios en la conducta que a veces son ganancias y a veces son pérdidas. El ser humano angélico, por encima del bien y del mal puede que esté en la situación que dices. El ser humano normal, sufre en su debilidad los embates de los medios que le hacen perder mucho de ese tiempo concedido por su Creador.
¡Vaya! he aquí una ocasión perdida de haberme callado. Me alegra más que no sea apócrifo y por lo que explicas no lo es, que haber acertado.
Totalmente de acuerdo en tu comentario del mío, sobre los efectos del mal uso de las tics. Me saltaron las alarmas al leer «no nos dejan», eso es lo que pasó. No quería que la responsabilidad de mis actos fuera de nadie ni nada más que de mí mismo.
José Luis.
PD. Antes de anoche debí descansar mal o algo equivalente… jeje.