Antes de ayer pusieron en la 2  un interesante documental con el que empezamos aquí el año. Son 55 minutos, pero merece la pena. También lo tenéis en la página correspondiente de RTVE.

Y estas son algunas de sus ideas más destacables.

«Todo lo que hacemos en el mundo digital, cada clic, cada llamada, cada gestión, cada firma bancaria… deja un rastro digital que no se borra. Sino que queda almacenada en grandes silos, en archivos donde se nos puede identificar..».

Sólo esta primera afirmación es, a mi juicio, estremecedora. Nunca antes había ocurrido esto. 

«Si las grandes corporaciones como google, Facebook, Twitter… no cuestan nada… ¿a ver si en vez de ser tú el cliente vas a ser el producto?» Bueno, esto sí que no es nuevo: ya pasaba y sigue pasando con las grandes televisiones generalistas que han estado vendiendo nuestro tiempo a los anunciantes desde hace 50 años. Pero ahora, aparte de nuestro tiempo -que también-, son nuestros datos los que están en juego.

Podemos ceder nuestros datos y renunciar a nuestra privacidad, pero esto debe estar convenientemente regulado por la ley, para que también estén protegidos mis derechos frente a las empresas omnipotentes y los Estados todopoderosos. Hoy por hoy estamos indefensos.

No somos conscientes de las miles de cosas que hacemos cotidianamente y que nos hacen identificables y ,por tanto vulnerables. El problema es la cantidad de cosas y la falta de consciencia.

«En España,Toda persona tiene derecho a saber quién, para qué, cuándo y por qué se tratan sus datos personales y a decidir acerca de su uso.. ¡Ja, ja, ja, ja, ajjjj, ja, ja, ja,ainch …! Es que me muero de la risa. En el cole tenemos una máquina destructora de papel para cumplir con algunos requisitos de la Ley de Protección de Datos que pone unas multas de susto y ha obligado a las empresas a todo tipo de inversiones y estrategias. Mientras tanto, Internet es la Ley, pero de la Jungla.

«En Internet, como no se percibe de forma directa el mal que se causa, no nos podemos compadecer, si no podemos padecer-con es más difícil parar ese acoso…» Sabias y verdaderas palabras de Pantallas Amigas. El problema tan hablado aquí de la separación del cristal de la pantalla, de la sensación de irrealidad virtual que todo tiene en la red, del espejismo de la soledad de nuestra habitacióón, o de nuestro smartphone cuando estamos conectados. Y eso es lo que hace distinto y más difícil el tema que plantea la madre con el extraño y los caramelos. La presencia física es, en sí misma, un ámbito de reacción distinto al de la red. En Internet, la presencia del extraño con los caramelos no es una presencia o, mejor dicho, es una presencia que no está presente.

«La mayor amenaza para nuestros datos personales, somos nosotros mismos» dice la Guadia Civil, cuando por ignorancia, por dejadez, por descuido… Esto me recuerda a lo que se decía de apagar la televisión para controlar sus contenidos. Era en ese caso y lo es en este sólo una verdad a medias, es decir, una mentira. Yo me he leído las condiciones del servicio de Google y, después de hacerlo, sigo sin saber muy bien cómo gestionar y cómo proteger mis datos… La letra pequeña -escrita en legalés como dice Dans– siempre lo ha sido para que los usuarios y los consumidores necesiten de un intermediario para interpretarla. Pedirle al usuario que se lea las condiciones del servicio para cumplir la ley es un fraude de ley.

«Las estadísticas indican que ya hay seis millones de españoles que están conectados a la red 24 horas de cada 24 y los que se conectan a diario suman ya la mitad de la población». En una década se ha conectado un 34% de la población mundial».

«En Internet hay un montón de gente mala que está ahí para aprovecharse de los datos personales de los ciudadanos normales para cometer delitos »  «Borrar los datos de internet es técnicamente imposible» «Los datos son dinero y muchos datos significan mucho dinero». «Empresas como Facebook o Google, tienen ya hoy una acceso a tal cantidad de datos personales que podrían hacer proyecciones de quién va a ganar las elecciones en un determinado país antes de que se celebren» , con mucho mayor rigor que una empresa estadística porque no necesitan encuestas: saben ya lo que pensamos los ciudadanos. «Los Big Data acumulados por estas empresas les están dando un poder tan grande que pueden llegar a mediatizar el futuro de los países» (Chema Alonso)

Referencias

Blog personal de Chema Alonso