Baricco ya nos advirtió de que para entender nuestra época hay que atender a rincones que no siempre están en un primer plano, pero que constituyen indicios de cambio y que marcan tendencias.
Con este post, inauguramos una búsqueda —en la que espero que colaboréis con ejemplos concretos— de síntomas que nos ayuden a un diagnóstico.
He aquí hoy la mezcla de unos cuantos elementos dispares y hasta ahora inconexos: el jazz, el rap; el ambiente sociológico norteamericano y un cantante aragonés; Harlem, Nueva York, París y Zaragoza. El nuevo mundo global. El desdibujamiento de las fronteras. El mestizaje.



¡Qué pasada! Ya me decía Merceditas, cuando yo se lo negaba: papá hay rap bueno.
La pieza es una delicia. El ritmo del boogaloo es perfecto para este mestizaje. Graciaaasss.
José Luis
Ya sabía yo que te iba a gustar. Se estaría uno horas con ese ritmo haciendo variaciones.