D. Hall: TV Interrruptions (7 TV pieces), 1971 (MACBA)

No. No vayan a creer por el título que la tele, por una vez, arriesga. Pudo ser un medio revolucionario, pero se quedó, en su carrera hacia el dinero, en el más feroz impulsor de lo establecido que haya existido nunca, anulando la masa crítica de todo lo que toca, convirtiendo a cualquier cosa en carne de audiencias. Pudo ser revolucionaria cuando era joven. Pero ahora envejece todo muy deprisa y la tele de nuestras entretelas, aquel rumor que acompañó nuestra infancia, se ha hecho vieja también. Muchos anuncian ya su entierro, pero yo dudo que se muera nunca. Quizá haya muerto una televisión, pero está ya naciendo otra. El caso es que si alguien quiere pasarse a contemplar ese posible cadáver desde diversos ángulos, puede hacerlo en tres exposiciones distintas de las que se hacen eco hoy los medios – El Mundo, El País, Heraldo de Aragón, …-.

«¿Estáis listos para la televisión?» es el título de la primera de ellas en el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (MACBA). En ella, se muestran trabajos de hasta 150 profesionales y artistas de lo más diverso ­―desde iconoclastas como Andy Warhol, pensadores como Samuel Beckett o cineastas como Passolini…― que de un modo u otro produjeron materiales emitidos o pensados para la televisión. Es la televisión como medio de expresión para los creadores. La televisión que se tragó a los artistas y los deglutió después con desiguales resultados.

En «La televisión tomada por los artistas», (Arts Santa Mònica, también en Barcelona) son los artistas los que se tragan a la televisión y la digieren en mil formas distintas de televisor. La caja, el monitor, como soporte y material en distintos contextos y variaciones.
Por último, la tercera es la exposición de lo más expuesto: la V Expoparty de Cáceres, (Sala Pintores 10 de Cáceres) está dedicada en esta edición a «Belén Esteban como “celebrity del pop”» con 54 obras que dan 54 visiones de lo que han visto otros tantos artistas. Esta última, más que la exposición del cadáver de la tele al que nos referíamos al principio, sería la de sus intestinos.
La tele, por una vez, apagada y expuesta a la vez a nuestra mirada. Pueden ser tres ocasiones de reflexionar sobre el medio. 

Vean la televisión, esta vez sí, de otra manera.