Montse Doval Avendaño, Profesora de la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación de la Universidad de Vigo y autora del webblog www.internetpolitica.com, escribe una reseña en Aceprensa  sobre el libro de Clay Johnson The Information Diet por lo que cuenta, de ineludible lectura.
Del mismo modo que otros libros publicados en este último año, como The Filter Bubble, What the Internet is hiding from you de Eli Pariserque comentamos aquíy aquí;  Superficiales, de Nicholas Carr al que dedicamos unas cuantas entradas; oContra el rebaño digital, de Jaron Lanier, La Dieta Informativa describe cómo la tecnología ha cambiado nuestra relación con la realidad y está inaugurándose un nuevo modo de conocer.

El mérito de Johnson está en que no se queda en la descripción más o menos dramática del problema, sino que hace una propuesta personalista para afrontar esos cambios: no hay que limitarse a criticar a los medios, ni siquiera hay que detenerse sólo en la descripción de los cambios o en la denuncia de sus riesgos; es en la mentalidad de cada uno en donde debe operarse el cambio si queremos de verdad afrontar con éxito esta nueva etapa comunicativa que nos ha tocado vivir.

Es hermoso y esperanzador y verdadero asumir que el hombre es libre a pesar de todo para poder cambiar sus hábitos y que no hay otro camino para utilizar correctamente la tecnología y  estar bien informado que el propio esfuerzo personal.  Y que no sólo es una necesidad individual, sino un deber ético para cambiar también a los propios medios y a la sociedad. Esa idea debería estar presente de modo permanente en nuestro trabajo al servicio del consumidor.

Haciendo un paralelismo del mundo informativo con el de la alimentación –de ahí el título- Johnson afirma que hemos pasado en los dos ámbitos de una época de escasez a una de sobreabundancia, en la que el problema no es consumir sino elegir. Como nuestro organismo tiende a comer más de lo que necesita, nuestro cerebro siempre está disponible para nueva información en la que es muy fácil perderse en «un ecosistema comunicativo como el del siglo XXI que es un auténtico desafío para la verdaen palabras de la autora de la reseña.

Johnson cree en la necesidad del periodismo como filtro y mediador, afirma la validez y eficacia de la informática como herramienta de búsqueda y acceso, pero insiste en que es necesario un cambio en la mentalidad de cada usuario en busca de un afán serio por conocer la realidad. El libro sería el inicio de una conspiración en favor de la verdad informativa que prosigue en el sitio web que ha puesto en marcha, donde comparte soluciones y herramientas informáticas.

«No eches la culpa a los medios, cámbialos mediante elecciones conscientes. Los medios sólo quieren vender, el problema es lo que queremos consumir».