LA ALDEA IRREAL, LA SOCIEDAD DEL FUTURO Y LA REVOLUCION GLOBAL - MERCEDES ODINA (Libros de Segunda Mano (posteriores a 1936) - Literatura - Ensayo)  

La coautora del imprescindible El Factor Fama, publicó en el año 2000 este ensayo en el que la globalidad del mundo digital se define en su título y en su análisis como una aldea igualmente gigantesca y abierta, pero ficticia.

Tres son los elementos que conforman esta irrealidad en la que la humanidad se ha ido sumergiendo. La televisión primero, con su enorme penetración e influencia en la intimidad de todos los hogares del mundo desarrollado provocando, por un lado el descentramiento del núcleo de referencia familiar; por otro, la fuerza y la vaciedad de sus imágenes que lo han convertido todo en espectáculo y entretenimiento; y, por último, la hegemonía de la imagen sobre la palabra que ha vaciado el discurso público y ha debilitado enormemente el pensamiento. En segundo lugar,  el potentísimo avance tecnológico en el ámbito de las telecomunicaciones que, a la vez que propiciaba nuevos ámbitos de encuentro, ha impulsado también el debilitamiento de la comunicación física, nos ha sepultado bajo una intratable cantidad de información y ha desarrollado aún más la posibilidad del escapismo a través de la diversión y el entretenimiento. En tercer lugar, el rápido e intenso desarrollo tecnológico aplicado a la investigación científica sin que haya ido acompañado del consiguiente desarrollo ético y moral.

No es un texto con la misma calidad y brillantez que aquel agudísimo Factor Fama, escrito a medias con Gabriel Halevi y finalista del Premio Anagrama de Ensayo, pero hay que reconocerle un profundo conocimiento del medioambiente simbólico, una gran dosis de penetración, pronóstico y valentía estando como está escrito hace dieciséis años, cuando el ciberoptimismo era absolutamente hegemónico. Lo mejor del libro está, a mi juicio, en sus dos primeros capítulos. El primero describe lo que llama Revolución Invisible.

«Las revoluciones que propicia la técnica son revoluciones muy eficaces porque son invisibles, puesto que nunca muestran sus propósitos hasta que se ha consumado enteramente todo el proceso revolucionario. Su condición invisible es lo que les permite instalarse cómodamente, y de manera eficaz en todo el cuerpo social.» Sobre todo aquellas que se refieren a las tecnologías de la comunicación. Su invisibilidad no está en que no se perciba su presencia que es obvia y despierta todo tipo de descripciones llenas de admiración, sino sus efectos. Nos asombramos de la novedad, pero no nos damos cuenta de cómo están cambiando nuestras vidas más allá de lo visiblemente novedoso. «Las tecnologías influyen mucho más que las ideologías  […] es el momento técnico el que define las herramientas y las estructuras con las que la gente percibe la realidad …, que son la clave para entender  …Nosotros hacemos los edificios y los edificios nos hacen a nosotros” dijo Churchill». Nos hacemos a ellas, las introducimos en nuestra vida cotidiana. Vivimos en ellas. «Las innovaciones tecnológicas, como los hábitos o los constipados, no se piensan, sino que, simplemente, se contraen.». Se extienden como un virus que quien lo tiene es el último en enterarse. «Todas las revoluciones han sido contraídas por un nuevo tipo de virus técnico, que nunca permite que se vean sus efectos por completo hasta mucho después de haberse instalado totalmente en el cuerpo social.»

Referencias

Extracto completo de la Aldea Irreal en nuestra página Pensar los Medios

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