El Instituto para la Calidad de los Media (ICMedia) del que formamos parte está llevando a cabo el diseño de un Plan Estratégicopara desarrollar durante los próximos dos años su tarea de enriquecimiento social del Medioambiente Simbólicocon la colaboración de las Asociaciones que como la nuestra pretenden aportar su grano de arena a la mejora del uso y disfrute de las pantallas y medios de comunicación por parte de los usuarios.
Desde ASUME Aragón hemos colaborado a la reflexión previa a ese plan  con un documento que intenta situar la acción de las Asociaciones de Usuarios de los Medios en el contexto social real tan tremendamente volátil y complejo que nos ha tocado vivir.
En estas entradas sucesivas, tituladas «¿Dónde estamos?» hemos volcado nuestra visión del paisaje medioambiental en el que nos movemos. Es imprescindible saberlo para poder después moverse con eficacia y agilidad en este campo. La complejidad de este nuevo escenario de la comunicación es enorme y no es fácil hincarle el diente. Lo hemos intentado a base de diferentes pinceladas.
Ahí van las primeras.
Aumento de la oferta
La digitalización de la señal televisiva ha producido un aumento de la oferta audiovisual en el hogar en cuanto al acceso a un mayor número de canales de televisión, a la vez que el proceso creciente de concentración  empresarial, ha ido paradójicamente disminuyendo el número de emisores cada vez de mayor tamaño y de carácter supranacional, en un proceso que, en los dos sentidos, se prevé que vaya todavía más allá.
Un mundo multipantalla
La hegemonía de la televisión en el tiempo de ocio y en el acceso a  información en los hogares,  a pesar del incremento de sus terminales en los hogares y del aumento incesante de su consumo, —20 m. de media anual por persona y día en los últimos diez años—  ha ido acompañada por la multipresencia de otras pantallas, de las conexiones a Internet en soportes fijos y móviles, de la continua y renovada oferta de nuevas tecnologías aplicadas a la vida cotidiana y de la sofisticación creciente de los videojuegos, es decir de un aumento del consumo del entretenimiento, la relación y la información a través de la pantalla.
Fragilidad del control parental
La dificultad de los padres y educadorespara utilizar pedagógicamente la televisión y/o  contrarrestar su influencia negativa, se ha multiplicado ahora por la señalada omnipresencia de otras pantallas  que han convertido el hogar en un espacio público poblado por individuos conectados a la red y a la vez paradójicamente más aislados entre sí  y que encuentran cada vez más dificultades para la adquisición de una identidad propia forjada en el traspaso de valores dentro del  ámbito familiar y comunitario del hogar y de la escuela, en competencia con una educación no formal constituida por un anónimo imaginario colectivo que hemos venido en denominar medioambiente simbólico.