Deep Web 1Hace unas semanas, mi proveedor de noticias sobre la red, XLSemanal, publicó un reportaje «a fondo» -nunca mejor dicho- buceando en la profundidad de las zonas oscuras de la red. ¿Zonas oscuras en la  transparente y democrática tecnología de internet? . Pues va a ser que sí.
La imagen que encabeza el post las cuantifica: 4% de aire «limpio» en el que está toda la superficie inmensa de nuestra relación social, nuestra cultura abierta y compartida, etc, etc y bla, bla, bla…  Un 96% de internet profunda, desconocida, inaccesible, donde se juegan los cuartos las bases de datos, las empresas, las descargas ilegales, las páginas no idexadas, los manuales de terrorismo, las actividades delictivas de todo todo tipo, toda clase de cosas deseadas, indeseables y/o incomprensibles para el común e inasequibles para los buscadores. ¡Ah!, pero ¿en Internet no está todo?. Sí está casi todo, pero no al alcance de todo el mundo. Siempre ha habido clases. Incluso en esta época dorada de la democomunicación.  «Cloaca» le llama Juan Manuel de Prada.

Sí, porque resulta que él también leyó el reportaje y quedose estupefacto como yo de que tal cosa existiera. Fue consolador que al menos seamos dos los que nos quedamos estupefacientes. «Cónclave o gatuperio de criminales con su aderezo de pajeros y adúlteros vergonzantes» califica. Y añade que, a su juicio, este supuesto búnquer inexpugnable ha sido creado y es mantenido por los propios servicios secretos que supuestamente lo tienen que combatir, precisamente como un basurero donde poder jugar a polis y cacos. Está muy bien: nos vigilan en la web superficial y les vigilan en la web profunda. Es decir, nos vigilan siempre más y mejor. Y es que fue creada por científicos del Laboratorio de Investigación Naval de EEUU y ahora está en manos de una organización civil sin ánimo de lucro ubicada en EEUU y orientada al derecho a la privacidad, pero sostenida con fondos de, entre otros, Google y el Departamento de Defensa norteamericano ( ¿¿¿¿????).

Ya sé que es un inútil canto de sirena volver a repetir que toda esta tecnología que nos produce tantas «satisfacciones» y que nos «facilita» tanto la vida, es de una opacidad absoluta. Que este pretendido empoderamiento interactivo de los usuarios con una tecnología que «nadie controla» es, precisamente por eso, absolutamente inabordable democráticamente, si democracia es lo que caracteriza a un Estado de Derecho, es decir, un Estado regido por el imperio de la ley y no por la ley de la selva. Es inútil porque nos da igual todo mientras funcione. Y así nos va: la mayor dejación de derechos colectiva vivida hasta ahora en toda la historia de la humanidad. Y tan contentos whatsapp va y whatsapp viene.

Deep Web

Algunas frases:

  «Los peligros de la Red pueden parecer difusos para la mayoría de los norteamericanos, pero para mucha gente en el mundo visitar págtinas de acceso restringido o el simple hecho de decir algo polémico en un correo electrónico puede llevarlos a la cárcel o a la muerte». «Nunca puedes recuperar la información una vez ha sido mostrada». «Los buscadores habituales lo saben todo sobre todo el mundo. Guardan suficiente basura como para arruinar cada matrimonio estadounidense. Si se lo proponen, podrían derribar cualquier gobierno«.(Jacob Appelbaum, activista partidario de la Deep Web obsesionado por el anonimato de las comunicaciones)

«La Deep Web permite satisfacer una necesidad genuina de anonimato, pero los cibercriminales se han aprovechado para convertirla en una plataforma de oscuridad que les da una ventaja sobre las autoridades y las leyes» (Jacob Thankachen)

Referencias:

Bienvenidos a la web oculta, Carlos Manuel Sánchez

Deep Web, Juan Manuel de Prada