Pues oye, me han abierto abajo de mi casa una terraza de verano (CYTYZEN se llama) en la que el contacto y la comunicación con los camareros y la peña que por ahí caemos es tan natural, humilde y educada, que en un par de semanas eso es ya algo parecido a un chatear en vivo y en 3D. Encantado estoy con la experiencia.
Pues oye, me han abierto abajo de mi casa una terraza de verano (CYTYZEN se llama) en la que el contacto y la comunicación con los camareros y la peña que por ahí caemos es tan natural, humilde y educada, que en un par de semanas eso es ya algo parecido a un chatear en vivo y en 3D. Encantado estoy con la experiencia.
José Luis
Carne y hueso, viento, luz, calor del sol, miradas, voces… todo insustituible por sucedáneos tecnológicos, amigo.