Prosumidores

Creo que en los ochenta, el norteamericano y pensador -más o menos- Alvin Toffler, inventó un nuevo término para designar esa nueva condición del hombre contemporáneo que produce lo que consume y viceversa: el prosumidor.

«El imperio global no es ninguna clase dominante que explote a la multitud […] Hoy cada uno se explota a sí mismo, y se figura que vive en la libertad. El actual sujeto del rendimiento es actor y víctima a la vez. […] Esta lógica de la propia explotación, [es] mucho más eficiente que la explotación por parte de otro. […] Así, hoy es posible una explotación sin dominación.»

«Libres de las máquinas de la era industrial, que nos esclavizaban […] los aparatos digitales traen una nueva coacción, una nueva esclavitud. […] En virtud de su movilidad, transforman todo lugar en un puesto de trabajo y todo tiempo en un tiempo de trabajo. La libertad de la movilidad se trueca en la coacción fatal de tener que trabajar en todas partes. En la época de las máquinas el trabajo estaba ya delimitado […] por la inmovilidad de las máquinas. El lugar de trabajo […] se podía separar con claridad de los espacios de no trabajo. En la actualidad esta delimitación está suprimida por completo en muchas profesiones. El aparato digital hace móvil el trabajo mismo.»

«De los teléfonos inteligentes, que prometen más libertad, sale una coacción fatal, […] la coacción de la comunicación. Entre tanto, se tiene una relación casi obsesiva, coactiva, con el aparato digital. También aquí la libertad se trueca en coacción»

«La sociedad del siglo XXI ya no es disciplinaria, sino que es una sociedad del rendimiento [en la que] los sujetos son emprendedores de sí mismos.»

«El hombre depresivo es aquel animal laborans que se explota a sí mismo, a saber: voluntariamente, sin coacción externa. Él es, al mismo tiempo, verdugo y víctima. […] El explotador es al mismo tiempo el explotado.»

El idiota

Hay que ser idiota o al menos hacérselo.

«La total conexión en red y la comunicación digitales aumentan la coacción a la conformidad considerablemente. La violencia del consenso reprime los idiotismos» [las singularidades, lo que se aparta del común]

«El idiota es un idiosincrático. […] Donde rige la aceleración de la comunicación, la idiosincrasia, debido a su defensa inmunológica, representa un obstáculo. […] El idiota es por esencia el desligado, el desconectado, el desinformado. […] El idiota es un hereje moderno. […] dispone de una elección libre. Tiene el valor de desviarse de la ortodoxia. […] se libera de la coacción a la conformidad. […] es una figura de la resistencia contra la violencia del consenso. […] No «comunica» […] se recoge en el silencio. […] construye espacios libres de silencio, quietud y soledad en los que es posible decir algo que realmente merece ser dicho.»

«La dificultad hoy en día no estriba en expresar libremente nuestra opinión, sino en generar espacios libres de soledad y silencio en los que encontremos algo que decir. Fuerzas represivas ya no nos impiden expresar nuestra opinión. Por el contrario, nos coaccionan a ello. Qué liberación es por una vez no tener que decir nada y poder callar. Pues solo entonces tenemos la posibilidad de crear algo singular: algo que realmente vale la pena ser dicho» G. Deleuze, «Mediators», en Negotiations, Nueva York, 1995, p. 129

Actuar o teclear
«El verbo para referirse a la historia es actuar. […] El nuevo hombre teclea en vez de actuar. Él solamente querrá jugar y disfrutar. […] No será un trabajador, un homo faber, sino que será el jugador, el homo ludens».

«La acción tiene que superar una resistencia […] Habita en ella una negación. Su a favor es a la vez un en contra. Pero la actual sociedad positiva evita todas las formas resistentes. Con ello elimina las acciones. En ella dominan tan solo diferentes estados de lo mismo».

La sociedad del cansancio
«El comienzo del siglo XXI, desde un punto de vista patológico, no sería ni bacterial ni viral, sino neuronal. [depresiones, TDAH, TLP, Transtorno límite de personalidad, SDO,Síndrome de desgaste ocupacional…] Estas enfermedades no son infecciones, son infartos ocasionados no por la negatividad de lo otro inmunológico, sino por el exceso de positividad […] Consisten en estados patológicos atribuibles a un exceso de positividad. [Baudrillard] habla de «la obesidad de los sistemas del presente» de los sistemas de información, comunicación y producción [No acierta cuando elige para el análisis la perspectiva inmunológica] «La comunicación generalizada y la superinformación amenaza todas las defensas humanas».

[Sin embargo] la superproducción, el superrendimiento o la supercomunicación, ya no son «virales» […] Sino digestivo-neuronales […] El agotamiento, la fatiga y la asfixia ante la sobreabundancia».

[Baudrillard escribe]
«Se opone una forma propiamente contemporánea de violencia, más sutil que la de la agresión: es la violencia de la disuasión, de la pacificación, de la neutralización, del control, la violencia suave del exterminio. Violencia terapéutica, genética, comunicacional: violencia del consenso […] Esta violencia es vírica, en el sentido de que no opera frontalmente sino por contigüidad, por contagio, por reacción en cadena y desde el primer momento atenta contra todo nuestro sistema inmunológico. En el sentido también de que –a diferencia de la violencia negativa, la violencia clásica de lo negativo– esta violencia-virulencia opera por exceso de positividad, esto es, por analogía con las células cancerígenas, por proliferación indefinida, por excrecencia y metástasis.»

[Pero] «La violencia neuronal, por el contrario, se sustrae de toda óptica inmunológica, porque carece de negatividad. […] no es privativa, sino saturativa; no es exclusiva, sino exhaustiva. Por ello, es inaccesible a una percepción inmediata [no se percibe como algo extraño, algo ajeno que hay que combatir, sino como parte de lo propio que se necesita aumentar]. No es extraña al sistema, sino que es sistémica.»

«La depresión es característica de un tiempo en el que, por el exceso de abrir y deslimitar, se ha perdido la capacidad de cerrar, de concluir.»

 Referencias:

Biografía de Byung-Chul Han en Wikopedia. Un buen resumen.

Síntesis de La Sociedad del Cansancio

Síntesis de La Agonía del Eros

Síntesis de La Sociedad de la transparencia

Síntesis de En el Enjambre

Síntesis de Psicopolítica