Segunda entrega.

Multitasking, Atención, Mirada, Hiperactividad,
«El exceso de positividad se manifiesta, asimismo, como un exceso de estímulos, informaciones e impulsos. Modifica radicalmente la estructura y economía de la atención. Debido a esto, la percepción queda fragmentada y dispersa. […] la atención multitasking no significa un progreso para la civilización […] se trata más bien de una regresión. En efecto, el multitasking está ampliamente extendido entre los animales salvajes como una técnica de atención imprescindible para la supervivencia.

Un animal ocupado en alimentarse ha de dedicarse, a la vez, a otras tareas […]: mantener a sus enemigos lejos del botín, […] tener cuidado constantemente de no ser devorado a su vez […], vigilar su descendencia […], no perder de vista a sus parejas sexuales […] De este modo no se halla capacitado para una inmersión contemplativa: ni durante la ingesta de alimentos ni durante la cópula. No puede sumergirse de manera contemplativa en lo que tiene enfrente porque al mismo tiempo ha de ocuparse del trasfondo. No solamente el multitasking, sino también actividades como los juegos de ordenadores suscitan una amplia pero superficial atención, parecida al estado de vigilia de un animal salvaje.

Los logros culturales de la humanidad […] se deben a una atención profunda y contemplativa. La cultura requiere un entorno en el que sea posible una atención profunda. […] Dada, además, su escasa tolerancia al hastío, tampoco admite aquel aburrimiento profundo que sería de cierta importancia para un proceso creativo.»

«La […] vida contemplativa […] está ligada a aquella experiencia del Ser, según la cual lo Bello y lo Perfecto son invariables e imperecederos. […] Su carácter fundamental es el asombro sobre el Ser-Así de las cosas […] La duda moderna y cartesiana reemplaza al asombro.» [Catherine de L’Ecuyer, enlazada en nuestro blog, estaría completamente de acuerdo con él.]

«Paul Cézanne, aquel maestro de la atención profunda y contemplativa, dijo alguna vez que podía ver el olor de las cosas.»

[Y aquí nos recuerda a aquellos post que dedicamos a Los Bárbaros de Baricco:] «Por falta de sosiego, nuestra civilización desemboca en una nueva barbarie.»

«Nietzsche [describe] tres tareas para las que se requieren educadores: aprender a mirar, a pensar y a hablar y escribir. […] Aprender a mirar significa «acostumbrar el ojo a mirar con calma y con paciencia, a dejar que las cosas se acerquen al ojo» […] una mirada larga y pausada. […] Reaccionar inmediatamente y a cada impulso es, al parecer de Nietzsce, en sí ya una enfermedad, un declive, un síntoma del agotamiento. […] La hiperactiva agudización de la actividad transforma esta última en una hiperpasividad, estado en el cual uno sigue sin oponer resistencia a cualquier impulso e instinto. En lugar de llevar a la libertad, origina nuevas obligaciones. Es una ilusión.

La pura actividad solo prolonga lo ya existente. […] Tan solo a través […] del detenerse, el sujeto de acción es capaz de atravesar el espacio entero de la contingencia. […] «A los activos les falta habitualmente una actividad superior […] a este respecto son holgazanes. […] Los activos ruedan como rueda una piedra, conforme a la estupidez de la mecánica»

Fotografía, Imágenes
«La época de Facebook y Photoshop hace del “rostro humano” una faz que se disuelve por entero en su valor de exposición. La faz (face) es el rostro expuesto sin aura de la mirada. Es la forma de mercancía del rostro humano. La faz como superficie es más transparente que aquel rostro o cara que, […] constituye un lugar señalado en el que irrumpe la trascendencia del otro.»

«En la fotografía digital está borrada toda negatividad, [ni siquiera le precede un negativo que tenga que ser positivado…] es un puro positivo. […] Es una fotografía transparente sin nacimiento ni muerte […] le falta la condensación semántica y temporal. Así no habla. […]

La foto da testimonio de lo que ha sido. Por eso, la tristeza es su temple fundamental. […] La fecha es parte de la foto porque “obliga a sopesar la vida, la muerte. La fecha imprime en ella la mortalidad, la caducidad […] La fotografía de hoy completamente llena por el valor de exposición, muestra otra temporalidad. Está determinada por el presente […] no admite ninguna tensión narrativa, ningún dramatismo […] cada sujeto es su propio objeto de publicidad […] La sociedad expuesta es una sociedad pornográfica. … El exceso de exposición hace de todo una mercancía, que «está entregada, desnuda, sin secreto, a la devoración inmediata».

El medio digital carece de edad, destino y muerte. En él se ha congelado el tiempo mismo. [hasta en eso es distinta la fotografía analógica que es también mortal, envejece atacada por la luz hasta desaparecer] En cambio, en la imagen digital, en el medio digital están extinguidos tanto el devenir como el envejecer. Se caracteriza por un permanente presente.»

«[El protagonista de «La Gioconda del mediodía crepuscular» de J.G. Ballard] completamente desesperado, toma la decisión radical de destruir sus ojos para ver más. [Pero hoy] ante la pura masa de imágenes hipervisibles, hoy no es posible cerrar los ojos.

«Las imágenes […] no muestran ninguna complejidad. Son inequívocas, es decir, pornográficas. […] La complejidad hace más lenta la comunicación. La hipercomunicación anestésica reduce la complejidad para acelerarse. Es esencialmente más rápida que la comunicación del sentido. Este es lento. Es un obstáculo para los círculos acelerados de la información y la comunicación. Así, la transparencia va unida a un vacío de sentido.»

Las imágenes se han hecho consumibles, destruyendo la especial semántica y poética de la imagen. «Hoy las imágenes no son solo copias, sino también modelos. Huimos hacia las imágenes para ser mejores, más bellos, más vivos. … mejores que la realidad percibida como defectuosa:

«Ante los clientes de un café, alguien me dijo justamente: “Mire qué mates son; en nuestros días las imágenes son más vivientes que la gente”. Una de las marcas de nuestro mundo es quizá este cambio: vivimos según un imaginario generalizado. Ved lo que ocurre en EEUU: todo se transforma allí en imágenes: no existe, se produce y se consume más que imágenes». (R. Barthes, La cámara lúcida, p. 19)

«Las fotos bonitas como imágenes ideales que nos blindan frente a la sucia realidad.»