Apúntese a la tecno-ecología. Una nueva y sana forma de consumo sostenible de las pantallas.

Porque, no lo duden, hay un medioambiente atmosférico en riesgo, pero también un medioambiente simbólico ―el ámbito de las ideas y los valores― más invisible que el aire que respiramos, pero tan necesario como él para nuestro desarrollo, que está en peligro. Un medioambiente en el que se está produciendo un cambio ecológico tan intenso como en el climático y mucho más peligroso por inadvertido.

«…Si los seres humanos fuéramos geranios —dice José Antonio Marina— sólo tendríamos que preocuparnos de la calidad química de nuestro hábitat, pero respiramos, además de aire, valores y creencias, que funcionan después como ingredientes de nuestros sentimientos. (…) y pasan a formar parte de nuestra atmósfera, contaminándola».

 

Desde La Caja Sucia, como la llama Lorenzo Díaz, millones de aparatos en millones de hogares emiten a la atmósfera simbólica millones de sonidos y de imágenes que contaminan el aire virtual que respiramos y polucionan nuestro interior con estereotipos, modelos, referencias, reclamos, estímulos, Patricias y Pocholos,  Ristos y rostros.

Sea un espectador tele ecológico: no deje la televisión encendida como un grifo abierto o se le escapará el tiempo personal por el sumidero de la vida. Apague el aparato y abra la ventana a ver si entra un poco de aire fresco.

Hoy es mi cumpleaños y hace calor. El aire está cargado de tormenta, pero también de ondas que me traen millones de datos, sensaciones e impactos.

Mi vecino del blog CO2, Antonio Uriarte, es una voz en el desierto que disiente del acuerdo generalizado respecto del cambio climático: una discrepancia refrescante sólo por serlo frente a la uniformidad de la avalancha mediática.

Mi caso es parecido y es opuesto: yo no disiento de la opinión sino de la falta de opinión, de la conformidad y la indiferencia generalizadas respecto de la existencia de un cambio de clima en el medioambiente simbólico del que nadie parece darse cuenta.

En este blog intentaremos ir dando cuenta de ello. Bienvenidos.