«El escritor Mario Vargas Llosa cree que las nuevas tecnologías tienen aspectos muy positivos», pero ve con cierta preocupación que las pantallas puedan reemplazar a los libros si ello supone una banalización de los contenidos.
Vargas Llosa ha explicado que aún es pronto para saber cuál será la influencia de las nuevas tecnologías en el lenguaje, pues vivimos en una época de «frontera» en la que se van imponiendo poco a poco, si bien no hay perspectiva suficiente para saber su efecto en la vida cultural.
Sin embargo, el Premio Nobel reconoció que mira «con cierta preocupación» el hecho de que las pantallas vayan reemplazando a los libros, pues, aunque «muchos piensan que simplemente se trata de un cambio de soporte y que los contenidos no se van a ver afectados«, considera que «hay razones para dudar«.
Y es que el soporte «muchas veces tiene una cierta influencia sobre el contenido«, consideró Vargas Llosa, quien espera que esa influencia «no vaya en el sentido de banalizar demasiado los contenidos para hacerlos más asequibles» a mayor número de personas, como se ha visto con la televisión.
«Depende de nosotros que no ocurra. Si nosotros queremos preservar los contenidos de la cultura tenemos que operar sobre esta gran transformación que representan las nuevas tecnologías».
Sin embargo no dudó en subrayar los aspectos positivos de las tecnologías en la comunicación y la información, cuyo campo se ha ampliado «enormemente» y han hecho «casi imposibles los sistemas de control de la expresión y de las críticas«.



Y la mejor manera de «operar» en contra de la banalización es aguantar el tirón de los rankings y tontadas por el estilo, y usar en la red el mismo rigor, vocabulario y contenidos que se publican en soporte impreso. Un ejemplo claro (para mí) es la consulta y descarga de los documentos pontificios que se han producido y se van produciendo.
Lo del soporte no tiene remedio: un libro es un libro y una pantalla es una pantalla. Y la economía va a ser determinante en este aspecto.
José Luis
PD. Por cierto, estoy en la playita de vacaciones y el ciber cuesta 3 euros/hora. Una pasada. De ahí mis huecos.
Te imagino en el ciber, rodeado de frikis adolescentes por todas partes….
Que disfrutes, amigo.