metodomarketing.com define prescriptor como “aquella persona, personalidad y /o entidad capaz de influir en un determinado público con sus opiniones, valoraciones y/o decisiones de compra. Entre otros podemos hablar de los medios (generalistas y especializados), pero también de las personas famosas, o cualquier otra profesión en la que se otorgue poder y autoridad a quien habla: los médicos, los entrenadores, los profesores, los farmacéuticos y un largo etc.  Cualquiera de estos puede convencernos de que algo está bien o mal e incitarnos a adquirir un producto en lugar de otro, convirtiéndose así en públicos objetivo de muchas empresas.” Y añade: “¡Tenlos en cuenta en tu estrategia de Marketing!”

Y eso nos apresuramos a hacer. Nuestro prescriptor se llama Matt Damon. O quizá sería mejor decir Jason Bourne. No sé si las opiniones de Matt Damon influirían lo mismo si no existiera el personaje Bourne –ya sabe el lector lo que nos gusta reflexionar sobre estos curiosos fenómenos medioambientales de la fama-  así que le daremos a ambos la autoría de las declaraciones que aquí nos interesan.

Y es que en la serie de entrevistas de promoción del nuevo episodio de la saga, Damon-Bourne dice algunas cosas jugosas que tienen que ver con el medioambiente tecnológico. «Creo que ha empezado la era post-Edward Snowden, un mundo en el que debemos debatir y decidir los límites entre la seguridad y la privacidad. Las filtraciones de Snowden  abrieron al debate los límites de la vigilancia del Gobierno ayudado a veces por las grandes tecnológicas».

 «”No quiero vivir en un mundo donde se registra todo lo que hago y digo” decía Snowden y estoy de acuerdo, pero millones de personas ceden encantadas, o inconscientes,  su privacidad con tal de disfrutar de GPS, móvil, tarjeta de crédito y cuentas en redes sociales. Lo hacen por el hecho de que reciben algo a cambio, ¡felices!. No se necesita tener mucha imaginación para entender hasta qué punto los gobiernos son capaces de obtener todos tus metadatos sin que te enteres y extraer conclusiones sobre tus hábitos y tu comportamiento para actuar contra ti de forma preventiva. Es capital que se legisle y se regule todo este asunto. Asumir que somos vigilados y monitorizados a todas horas implica cambios radicales en nuestro comportamiento social y personal. E irá a peor, porque la tecnología se hace más sofisticada; los teléfonos inteligentes son cada vez más inteligentes y hacen más cómodas nuestras vidas, pero ¿abrir nuestra privacidad a gobiernos y empresas? ¿Cuáles son los peligros de todo esto? ¿que dice nuestra actitud de nosotros como seres humanos? Es un tema sobre el que debemos reflexionar y no veo que a la gente le preocupe todo lo que debería. […] Hay muchos intereses de grandes empresas y gobiernos para que no se hable de ello, pero al final no podrán evitarlo.  […] Si con alguien como Obama siguió desarrollándose el programa de vigilancia masiva, imagina lo que puede pasar con Trump. Es un asunto crítico».

Nosotros hemos insistido aquí muchas veces sobre la necesidad de esa reflexión y ese debate y lo seguiremos haciendo. Por ahora, sin gran éxito. Espero que la fuerza de nuestro prescriptor de hoy consiga llegar a más inteligencias o corazones. Nosotros sabemos más, pero él, ya se sabe, es Bourne.

Referencias

Entrevista completa en el XLSemanal