El chiste muestra bien ese divorcio, pero normalmente lo que lo caracteriza es lo contrario de lo que muestra: la realidad mediática suele dramatizar más el auténtico drama real y no a la inversa. Es verdad que lo banaliza igualándolo al de la ficción, pero también lo exagera para convertirlo en un entretenimiento.
No me parece nada exagerado. El divorcio entre la vida real y la realidad editada, es insalvable.
José Luis
El chiste muestra bien ese divorcio, pero normalmente lo que lo caracteriza es lo contrario de lo que muestra: la realidad mediática suele dramatizar más el auténtico drama real y no a la inversa. Es verdad que lo banaliza igualándolo al de la ficción, pero también lo exagera para convertirlo en un entretenimiento.