En esta sociedad enferma de salud, es decir, enferma de obesidad, colesterol y materialismo egocéntrico, es especialmente importante recordar que hay mundos invisibles que sólo aparecen esporádicamente en nuestras pantallas y que cuando la pantalla se apaga, siguen existiendo  y que soportan, ellos sí, verdaderos problemas sanitarios.
 
Médicos sin Fronteras lleva a cabo una campaña que consiste en vender en todas las farmacias de España unas pastillas que en vez de curar a quien las toma, cura a millones de personas ajenas, olvidadas, que no pueden tomar las medicinas que necesitan.

Al precio de 1€  por envase, podrás colaborar en el tratamiento de personas olvidadas con enfermedades olvidadas como la enfermedad del sueño, el Chagas, el Sida infantil, el Kala Azar, la Tuberculosis, o la Malaria. Son enfermedades que a nosotros no nos afectan, pero que en el tercer mundo causan estragos, porque se sigue produciendo el escándalo que a todos deja indiferente de que las empresas farmacéuticas vendan la medicación a «precio occidental», lo que imposibilita recibir tratamiento a las personas que no pertenecen al opulento occidente.

 

Por 1€, seis pastillas (en realidad son caramelos de mentol) con las que ayudaremos a comprar medicinas de verdad a quienes no las pueden pagar. No nos piden que vayamos a África en una caravana solidaria, sólo que apaguemos la tele, nos levantemos del sillón y nos acerquemos a la farmacia.  A lo mejor también nos curan de nuestra obsesión por la salud, porque nos hacen olvidarnos de nosotros mismos.