Claro, claro, robando es como se puede uno arruinar. Ya lo dice la máxima popular: «La avaricia rompe el saco». Ya lo escribió Cervantes: «Que nadie hay tan rico que no pueda arruinarse con sólo y tanto querer un poco más».
Lo jodido del razonamiento de los avaros de la SGAE (representados por el avaro de la viñeta) es que se lo creen a pies juntillas.
¡Adiós! Me voy a Chile cinco semanas, pero seguiré comentando desde allá en el fluído electrógeno este del internés.
Para contrarrestar, echad un vistazo a la biografía del delincuente que han detenido en Nueva Zelanda. Merece la pena para poner las cosas en su sitio. !Menudo pájaro!
Ellos pretenden que los tiempos se adecuen a sus intereses, no se dan cuenta de que son ellos quienes tienen que adecuarse a los tiempos (seguro si le buscan la vuelta, van a inventar alguna forma de seguir haciendo dinero sin necesidad de SOPAS y PIPAS)
Claro, claro, robando es como se puede uno arruinar. Ya lo dice la máxima popular: «La avaricia rompe el saco». Ya lo escribió Cervantes: «Que nadie hay tan rico que no pueda arruinarse con sólo y tanto querer un poco más».
Lo jodido del razonamiento de los avaros de la SGAE (representados por el avaro de la viñeta) es que se lo creen a pies juntillas.
¡Adiós! Me voy a Chile cinco semanas, pero seguiré comentando desde allá en el fluído electrógeno este del internés.
José Luis
A mí esta forma de querer controlar la Red empieza a darme miedo. Me recuerda al libro 1984…
José Luis, buen viaje y seguimos en contacto (si nos permiten ejercer nuestros derechos).
Un saludo.
Para contrarrestar, echad un vistazo a la biografía del delincuente que han detenido en Nueva Zelanda. Merece la pena para poner las cosas en su sitio. !Menudo pájaro!
La biografía está en un enlace de la entrada anterior.
Ellos pretenden que los tiempos se adecuen a sus intereses, no se dan cuenta de que son ellos quienes tienen que adecuarse a los tiempos (seguro si le buscan la vuelta, van a inventar alguna forma de seguir haciendo dinero sin necesidad de SOPAS y PIPAS)
Algo de eso hay, Ana Laura. Sin duda. Pero también hay mucho mangante en el río revuelto.