NoamChomsky_GDesde la atalaya de sus ochenta años y su independencia, ambas cosas ganadas con el tiempo, Noam Chomsky expresa algunas dudas respecto del brillo espectacular con el que se suele vender la novedad tecnológica. El pobre no es un nativo digital y está sujeto todavía al pensamiento lógico, estructurado y reflexivo de la cultura del libro –ha escrito más de cien y habrá leído miles– y no comprende que los tiempos cambian y que ahora la cosa va de surfear y picotear de link en link.

Es en una  entrevista de la BBC donde desmitifica el impacto de internet y se cuestiona sus consecuencias. Y lo hace desde el MIT, .el mismo lugar donde en 1962 el informático John Carl Robnett Licklider concibió por primera vez la idea de una red global. El mismo utiliza la red, como todos, pero afirma que para aprovechar esa herramienta hace falta dotarse de una inteligencia y un bagaje críticos sin los que internet y toda la tecnología no sólo no son útiles, sino que se convierten en un obstáculo orwelliano para la libertad y el desarrollo. En fin, pone las cosas en su sitio. Esto es lo que dice.

Cambio, sí, pero menos

«Internet representa un cambio, pero ha habido cambios mayores cuando uno mira el último siglo y medio: la transición entre la comunicación que permitía la navegación a vela y la que permitió el telégrafo fue mucho mayor que la que generan las diferencias entre el correo tradicional e internet. Hace 150 años si mandabas una carta a Inglaterra, la respuesta podía demorar unos dos meses, porque viajaría en barco, y quizás ni siquiera llegaría a su destino. Cuando surgió el telégrafo la comunicación se volvió prácticamente instantánea, y ahora que tenemos internet es sólo un poco más rápida. Hace un siglo, cuando se instalaron bibliotecas públicas en la mayoría de las ciudades estadounidenses, la disponibilidad de información y el incremento en la riqueza cultural fue ampliamente mayor que el que genera internet. La diferencia entre internet y una biblioteca es más pequeña que la diferencia entre la ausencia de una biblioteca y una biblioteca… En la biblioteca además al menos puedes confiar en que el material tendrá cierto valor porque pasó por cierto proceso de evaluación. Ahora no tienes que cruzar la calle para ir a la biblioteca, puedes tener acceso a información en tu propio living, pero la información ya estaba allí, cruzando la calle».

Comunicación, sí, pero también aislamiento

«Caminar hablando por teléfono es una forma de mantenerse en contacto con otros, pero, ¿es un paso adelante o un paso hacia atrás? Yo creo que probablemente sea un paso hacia atrás, porque está separando a la gente, construyendo relaciones superficiales. En vez de hablar con las personas cara a cara, de conocerlas a través de la interacción, hay una especie de carácter casual de esta cultura en desarrollo. Conozco adolescentes que creen que tienen cientos de amigos, cuando en realidad están muy aislados. Cuando escriben en Facebook que mañana tienen un examen, alguien les responde ‘espero que te vaya bien’ y conciben eso como amistad. Todavía no he visto ningún estudio, pero pienso que la nueva tecnología está aislando a las personas en un grado importante, está separándolas unas de otras».

Una buena herramienta si el cerebro ya lo es

«Internet entrega acceso instantáneo a todo tipo de ideas, opiniones, perspectivas, información. ¿Eso ha ampliado nuestras perspectivas o las ha hecho más estrechas? Yo creo que ambas. Para algunos las ha ampliado. Si sabes lo que estás buscando y tienes un sentido razonable de cómo proceder, internet puede ampliar tus perspectivas. Pero si te aproximas a internet de manera desinformada, el efecto puede ser el opuesto. La mayoría usa internet como entretenimiento y diversión.»

¿Amplitud de miras o aislamiento extremista?

«Pero de la minoría que la usa para adquirir información, lo que se puede ver es que las personas localizan muy rápidamente sus sitios favoritos y los visitan porque refuerzan sus propias ideas. Entonces te vuelves adicto a esos sitios, que te dicen lo que estás pensando y no miras otros. Eso tiene un efecto de auto reforzamiento; el sitio se vuelve más extremista, y tú te vuelves más extremista y te separas más de los demás

Nuestra intimidad como negocio. Contacto y control

«Sólo por propósitos comerciales, Google, Amazon y el resto están coleccionando enormes cantidades de información de las personas; información que yo creo que no deberían tener. Rastrean tus hábitos, tus compras, tu comportamiento, lo que haces y están tratando de controlarte dirigiéndote en determinadas direcciones. Y creo que lo están haciendo en niveles que exceden a lo que el gobierno hace. Así que el gobierno les está pidiendo ayuda. Los más jóvenes, muy a menudo no ven ningún problema en esto. Viven en una sociedad y una cultura exhibicionistas, donde colocas todo en Facebook, donde quieres que todo el mundo sepa todo sobre ti. Así que el gobierno también sabrá todo sobre ti

Mercadotecnia

«Cuando los medios para hacer algo están disponibles y son fáciles de acceder, son tentadores y la gente, especialmente la más joven, tiende a usarlos. Internet es una tecnología que está disponible, hay mucha presión por usarla, todo el mundo quiere decir ‘yo esto, yo lo otro’. Hay un componente de autovaloración. Pero también hay toneladas de publicidad… Internet se mercadea a sí misma como un medio para comunicarnos y conectarnos, y hasta cierto nivel, eso es cierto: puedo contactar amigos auténticos en diferentes partes del mundo, en India, en Medio Oriente, en Chile, en cualquier lugar. Y puedo interactuar con ellos de una forma que sería muy difícil por correo. Pero por otro lado, Internet también tiene el efecto opuesto».