Hablábamos ayer de contexto.
Pero otra de las claves de mi optimismo es el texto. No seré yo quien pontifique con lo que va a ocurrir, pero está claro que ya estamos caminando por caminos nuevos.
El texto televisivo ya no es una dictadura. Los días de la televisión generalista de audiencias masivas están contados. El usuario ilustrado en la palabra y alfabetizado digitalmente, tiene ya acceso a un universo de elección que le libera por completo para ver televisión sin ver la televisión. Y no me refiero al soporte, sino, sobre todo a los contenidos.
Hablaré en otro post de la televisión que no es televisión, pero hoy simplemente abro una  puerta para entrar en un consumo de imágenes en las que los que mandan son los consumidores.
 
Una puerta se llama:
En ella lberto Nahum García Martínez, profesor universitario, es decir, ilustrado, y, como él mismo se define, investigador televisivo, cinéfilo y seriéfago, es decir alfabetizado en lo digital, nos ofrece en su blog un comentario crítico personal e interesante del panorama de las series de televisión que realmente merecen la pena. En su blog, como en todo enlace de la red,  hay otras muchas puertas.
 
Si  se toman la molestia de abrir  esta puerta, descubrirán que hay otra televisión que ver y que podemos mejorar el contexto, pero también encontrarnos con otros textos visuales realmente interesantes y enriquecedores.

Actúen en lugar de quejarse: busquen, comparen y vean buena televisión, no la consuman o serán consumidos por ella.