No sé qué es más enternecedor, si la ingenuidad del usuario o la paciencia del vendedor. En cualquier caso es una excelente muestra del comercio tecnológico enfrentado a la dura resistencia de lo real: la brecha digital en estado puro en la pasmosa tranquilidad de su inconsciencia.
Usen la tecnología, no la consuman o serán consumidos por ella.
PS: Gracias a Cristina por el archivo sonoro.