Extraordinariamente austero en lo formal (blanco y negro, animación geométrica, sencillez lineal, suavidad en las transiciones, ritmo pausado, música de piano, tipografías minimalistas en las que por no haber no hay ni mayúsculas… No hay voz, no hay color, no hay fotografía, no hay tecnología, no hay pantallas…), nada distrae del texto:

 «Si todos están ocupados haciéndolo todo, ¿cómo se puede perfeccionar algo?

Empezamos a confundir convivencia con alegría. Abundancia con elección.

Diseñar algo requiere enfoque. Lo primero que preguntamos es ¿Qué queremos que la gente sienta? Sienta… gozo, sorpresa, amor, conexión. Entonces empezamos a dar forma a nuestras ideas, Lleva tiempo. Hay miles de “no” por cada “sí”. Simplificamos, perfeccionamos, volvemos a empezar, hasta que todo lo que tocamos, mejore cada vida que toca. Solo entonces firmamos nuestro trabajo. Designed by Apple in California. »

 Todos  los competidores ocupados, distraídos, intentando llegar a todo sin conseguir llegar a nada. Nosotros, en cambio, nos concentramos en perfeccionar lo que tenemos. No es saturar el mercado de productos, sino   repasar, pulir, corregir, mejorar, conseguir el más difícil todavía.  Alegría frente a convivencia (¿?), elección, diseño, enfoque,  antes que abundancia.

Queremos que la gente no use sino que sienta gozo, sorpresa, amor, conexión.

Ideas, tiempo, trabajo, rechazar una y otra vez hasta dar con lo mejor. Simplificar, perfeccionar, trabajar, volver una y otra vez a intentarlo hasta que todo lo que TOCAMOS mejore cada vida –no la de todos, sino la de cada uno­– que TOCA. Lo táctil, lo suave, lo exclusivo, lo agradable que palpamos primero con la vista y luego con los dedos de nuestra mano. Tocamos para tocar las vidas de la gente. La gente toca, percibe, siente, palpa nuestros productos. La tecnología es una experiencia sobre todo sensitiva. Es nuestro sello, nuestra firma, nuestra manera de trabajar. Diseño, marca, denominación de origen, exclusividad, Sillicon Valley, USA, California. La suave tentación de la manzana.

José Luis tiene toda una teoría cosmo-teológica al respecto que a lo mejor conseguimos que nos cuente.

Actualización 6 de noviembre 2013

Prueba conseguida. He aquí los dos comentarios prometidos por José Luis. Gracias, Amigo.

No da para tanto la cosa. Lo de la “teoría cosmo-teológica” es una broma de Pepe, naturalmente. Lo que yo advertí -y así se lo comenté- es que en el lenguaje utilizado por Apple veía yo un correlato semántico con el del libro del Génesis (caps. 1-11). Confieso que al principio vi más de lo que después veo. Empecé a destripar el spot y a nada concluyente he llegado. Aún así, dado que soy fácil de “conseguir” y por si alguna de mis pesquisas pudiera acercarse a la realidad -a la intención de Apple-, éstas son:

Segundos 0 al 27: fondo blanco-tipos negros; 2D; eso representa el mundo en el que vivimos, el factible, aquel en el que se hacen las cosas… mal hechas (es una crítica a la competencia): todos “encerrados” en unos límites geométricos que, por mucho que varíen poligonalmente, permanecen cerrados y planos: «Si todos están ocupados haciéndolo todo, ¿cómo se puede perfeccionar algo?» Hasta ahí, la crítica de cómo hacen las cosas los demás (los que no son Apple). Esa forma de hacer conlleva, claro, unas consecuencias: “Empezamos a confundir conveniencia (ojo, Pepe, no es “convivencia”) con alegría. Abundancia con elección”: Parece claro que Apple utiliza “conveniencia” en contra de la que se predica de los productos de la competencia: menor precio, plataformas más abiertas, software y Apps más numerosas e incluso más baratas o hasta gratis. ¡Pero…! Apple sabe que también se predica de ellas aspectos negativos: demasiados OS, a veces difíciles de usar, poco o menos estables que las suyas,… y, en consecuencia, la experiencia no es “perfecta”, no se “siente”, se confunde y/o defrauda las expectativas de “alegría”. ¿Por qué? por muchísimas razones: una principal, que el spot se reserva para más adelante, será la de “no sentir” el dispositivo.

De momento, señala otra confusión: “abundancia con elección”. Si la oferta es desmesurada, inabarcable, las posibilidades reales de elección quedan reducidas si no extinguidas. Todos sufrimos las políticas de venta de las tecnologías y cómo éstas consiguen hacer irrelevantes los criterios propios (caso de haberlos) a la hora de elegir por comparación un dispositivo frente a otro: te llevas ‘ahora’ el que te ofrecen más barato de los que te dan a elegir ‘ahora’ que serán superados, inmediatamente, por otros, etc, de tal modo que compras lo que te quieren vender en cada momento. Si hablo de los dispositivos es porque a eso se dedica Apple, a venderlos, y eso persigue su spot. Otras “abundancias” como el tiempo perdido, las adicciones, el número invivible de “amistades”, etc, son abundancias que también encierran una ilusión de “elección”, pero quedan fuera de comentario.

Segundos 28 al 40: fondo negro-tipo blanco; 3D; eso representa el espacio primigenio, el universo en el que las cosas son creadas. “Diseñar algo” es “Crear algo”; ahí está Apple. La “abundancia” (de malas elecciones, de malos electores) mostrada mediante multitud de puntos en los segundos anteriores, se rompe en el segundo 27 y cae, en el 28, a un espacio primigenio, oscuro (imagen mental de la pre-creación o la nada). Los puntos caídos desaparecen, mueren por desenfoque, mientras el texto nos dice “diseñar algo requiere…”. Ya no queda rastro de la abundancia mal elegida; pantalla en negro y leemos “¡enfoque!”. Este punto ya no es negro sino blanco y gordo: Apple ha enfocado. Ahora sólo queda preguntarse: ¿cómo debe ser “nuestra” creación? Y el énfasis se pone, del todo, en la primera y única cuestión: “¿qué queremos que la gente sienta?”. La línea, la frase hace un “scroll” a siniestra y ahí queda sola la voz “sienta” con la que se hace un “zoom in” descomunal para que de ella salgan proyectados fuera del rectangular útero negro una numerosa multitud de nuevos puntos blancos, de nuevas gentes, de nuevos sentires… ahora sí, bien enfocados. Para “ser” (por lo menos “gente”) tienes que “sentir”, y sentir bien “enfocado”, si no es que estás mal “diseñado”. Eso parece decirnos Apple.

José Luis Rodríguez Rigual