¿Se puede fotografiar el tiempo?
Esta muestra que me manda Marta me parece la aproximación más cercana que he visto nunca.

Creo que os merecéis descansar. En medio de esta serie de entradas reflexivas, ahí va esta maravilla refrescante de Dominic Boudreault, una difícil unión entre lo dinámico del movimiento y la quietud contemplativa de la fotografía. 

En estas imágenes, las personas son de una ligereza insignificante, estremecedora pero a la vez  hermosa que recuerda a aquel estupendo título de la insoportable levedad del ser.

Una imagen del tiempo, de la fugacidad, del soplo que significan nuestras vidas en la inmensidad del transcurso temporal. 

Que disfrutéis. Dejad que se cargue completo y conectad el sonido.